En una reconfortante reunión el seleccionado de México usó el momento para entregarle una camiseta personalizada del conjunto inglés, al jugador de baloncesto. Ambos posaron juntos con la camiseta nueva, dejando una imagen que rápidamente llamó la atención por el cruce entre una figura de la Premier League y una estrella de la NBA. El gesto reflejó la buena relación entre ambos deportistas y convirtió la llegada de Álvarez en un momento especial para el club.